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jueves, 14 de noviembre de 2013

TANTRA: EL MASAJE DEL YONI

La realización del masaje Yoni es una experiencia tántrica incomparable. Su finalidad no es el orgasmo aunque, evidentemente, no es algo a despreciar durante el masaje. Además, si se produce durante un masaje Yoni será más completo, placentero, satisfactorio e intenso. Pero como decíamos, el objetivo es poder dar placer a tu pareja y unirte más a ella. Es "una experiencia maravillosa". Para que el masaje del Yoni sea totalmente satisfactorio es necesaira una liberación mental en la pareja total. Además, hay que tener muy presente que la persona que está dando el masaje no debe esperar nada como retribución, mas allá del placer propio de estar dándolo y el compartir el momento con la persona amada. Esta nueva perspectiva abre la mente a un nuevo tipo de sexualidad, desconocida en la mentalidad occidental. A continuación vamos a ofrecerte una guía para que puedas realizar este masaje de la mejor forma posible y, así, conseguir una satisfacción plena. Preparativos del masaje Yoni Previo al masaje debemos preparar el ambiente apropiado, el más propicio para un relax total. Para ello, elige o crea un espacio que os permita sentiros cómodos y en contacto con vosotros mismos. El masaje lleva su tiempo y éste debe ser respetado a toda costa. No podemos apurar el masaje, Tenemos que darle todo el tiempo necesario para que sus efectos sean tan poderosos cómo buscamos. Debe haber una conexión con nuestra pareja mediante el contacto físico: abrazándonos, acariciándonos… Posición y Respiración La mujer debe estar acostada, en una posición confortable, con una almohada bajo su cabeza, de forma que pueda mirar hacia la zona de sus genitales y, a la vez, a su pareja. Coloca otra almohada bajo su cintura para mayor confort. Debe situarse con las piernas abiertas y con las rodillas ligeramente dobladas. Quien vaya a realizar el masaje debe sentarse entre las piernas de su pareja de forma que pueda tener total acceso al Yoni y a las otras partes del cuerpo de su compañera. Cómo hemos dicho, la respiración es muy importante. Antes de comenzar el masaje, tenéis que respirar profundamente, una respiración relajante que os preparará para el masaje. Durante todo el masaje, debéis mantener esa respiración: profunda, lenta y estar absolutamente relajados. El masaje tántrico del Lingam Comenzaremos masajeando el abdomen, los muslos y los pechos de nuestra pareja. Aún no masajees el Yoni, esta fase servirá como introducción relajante al masaje. Tras unos instantes de masaje introductorio, es el momento de lubricar el Yoni. Para ello coloca una pequeña cantidad de aceite o lubricante en el montículo del Yoni. Éste debe derramarse sobre el labio exterior y cubra la parte externa de la vagina. Y comenzamos a masajear suavemente el montículo del Yoni y los labios externos. Con mucha suavidad, coge el labio exterior con el pulgar y el índice y recorreremos todo su largo de los dos labios, en forma ascendente y descendente. Hacemos lo mismo con los labios interiores, en la misma forma, pero aún con más suavidad ya que éstos son aún más sensibles. La chica puede masajearse a sí misma los pechos. Para aumentar las sensaciones, debéis miraros a los ojos tanto como sea posible. Tras esta fase pasaremos a masajear el clítoris. Aquí los movimientos deben ser suaves, circulares y muy precisos. Cogemos el clítoris entre nuestros dedos y lo presionamos suavemente. Mucho cuidado ahora. Con mucha suavidad, introduce el dedo medio de la MANO DERECHA dentro del Yoni. La mano derecha (no la izquierda) ya que se relaciona directamente con la polaridad en el Tantra y es de suma importancia para un óptimo resultado final. Con mucha delicadeza, masajea suavemente el interior de la vagina. Aumentaremos la velocidad pero no enloquecidamente. Debemos ir variando la fuerza, la forma, la velocidad y la presión de los movimientos que vamos realizando de una forma paulatina y dependiendo de las sensaciones que experimente la chica. Ella con sus reacciones nos irá guíando. Con una rotación de muñeca, dejaremos la palma de la mano mirando hacia arriba y moveremos nuestro dedo desde la posición extendida hacia la palma de nuestra mano, doblándolo lentamente y sin hacer excesiva fuerza. El gesto es como si estuviésemos pidiendo a alguien que se nos acerque. Notarás una zona de tejido esponjoso justo debajo del hueso pélvico y detrás del clítoris. Este es el punto sagrado tántrico (el punto G). Una vez encontrado este punto haremos movimientos circulares, de adelante hacia atrás o de un lado hacia el otro. También podemos insertar el dedo que se encuentra al lado del medio. Esto debería proporcionas más placer y excitación en la mujer. Otra posibilidad es introducir el dedo meñique en su ano, mientras seguimos con el masaje. Para ello será necesario el uso lubricantes y ser aun más delicados. Muchas mujeres mediante el masaje Yoni pueden aprender a ser multiorgasmicas. Con el dominio del masaje Yoni tu vida sexual se verá inmensamente enriquecida y aprenderás muchísimo sobre la sexualidad

lunes, 15 de julio de 2013

¿CUAL ES LA FRECUENCIA "NORMAL" DE LAS RELACIONES SEXUALES?

Frecuencia de las Relaciones Sexuales - La Ley de Fisher Uno de los temas más frecuentes en las consultas sexológicas versa en torno a la frecuencia de relaciones sexuales. Son muchas las parejas que se preguntan ¿cuánto es lo normal?, pero también son numerosas las que desean aumentar su frecuencia. Sobre este tema hay algunos comentarios pertinentes. Por un lado, mantener muchas relaciones sexuales, incluso diariamente, no representa ningún problema para la salud, ni debilita físicamente y mucho menos mentalmente. No "desgasta", por decirlo de alguna manera. Otro aspecto importante por destacar, es que la sexualidad no se comporta como las otras necesidades físicas en las que la satisfacción de la necesidad calma el deseo. Es decir, cuando tenemos hambre, ésta se nos quita comiendo, pero no funciona exactamente igual con el sexo. Fisher, prominente investigador canadiense, describe que si una persona mantiene, por ejemplo dos coitos, por semana; cuando disminuye su frecuencia a una o menos, inmediatamente siente un aumento en el deseo sexual que lo insta a la intimidad. Pero si el individuo, por diversas razones, no reasume las relaciones sexuales por un largo periodo, entonces el deseo disminuye y puede llegar hasta desaparecer. Lo contrario también es cierto. Cuando una persona tiene una frecuencia dada, tomemos el mismo ejemplo, dos relaciones por semana y por diversas circunstancias aumenta a siete por semana; inmediatamente siente una saciedad sexual. Sin embargo, si continua con esa frecuencia, el cuerpo no solo se adapta sino que hasta le pide más. Así, entre más relaciones sexuales mantenga una pareja, más relaciones sexuales le pedirá su cuerpo. Mientras menos relaciones sexuales se sucedan, el cuerpo pedirá cada vez menos, hasta el punto de llegar a abolirse el deseo sexual. Esto explica muchos fenómenos que pasan en la vida de las parejas. Muchas veces un distanciamiento emocional o físico, por ejemplo como el que condicionan algunas enfermedades o los conflictos de pareja, si además se alargan en el tiempo, pueden provocar una disminución en el deseo sexual. En esas circunstancias el cuerpo no pide, no requiere, no exige ni demanda la vida sexual. Cuando las condiciones que provocaron ese distanciamiento han sido superadas, las parejas se dan cuenta que hay gran menoscabo en su vida sexual. La sexualidad deja de figurar entre sus apetitos y muchas veces se mantiene una vida de pareja "como entre hermanos". Hay una enorme compatibilidad en el día a día, pero no hay una necesidad de acercamiento sexual. Ante estas circunstancias, en la actualidad se han diseñado una serie de programas de "sexualización", destinado a que esas parejas recuperen el deseo sexual perdido, tan importante para la salud de la pareja que incluso se podría decir, en muchos casos, que es la forma "carnal" de expresar los sentimientos que nos unen al otro individuo.

jueves, 2 de mayo de 2013

Educación sexual en la primera infancia

1. “Lo que tengan que saber de sexo lo aprenderán solos” Uno puede pensar esto porque cree que así le ocurrió durante su infancia: que aprendió solo. Si bien mucho de lo que saben pueden haberlo asimilado de compañeros del colegio, de juegos, de primos/as, de la televisión, etc., es posible que no lleguen a captar toda la información recibida, además la misma puede no ser correcta. La información brindada desde el seno de la familia dará mayor seguridad y tranquilidad. 2. “Que se lo expliquen en el colegio” Esto suele ser un tema de discusión. La enseñanza debe estar primordialmente a cargo de los padres, pero es necesario acordar con los docentes respecto de valores y costumbres. 3. “Si hablo de eso con mis hijos van a querer ponerlo en práctica desde muy pequeños”. Hay padres que piensan que si les explican a sus hijos todo lo referente a la sexualidad van a despertar en ellos una curiosidad desmedida, incitándoles a la práctica. Al revés, el explicarles a los hijos les da seguridad y les quita angustias. 4. “Los niños no necesitan información sobre sexo” Es un error común pensar así. Lo cierto es que necesitarán información adecuada a cada uno y a cada situación. A unos habrá que hablarles del origen de la llegada de un hermanito, a otros por qué un hombre aparece vestido de mujer en la televisión, etc. Todos necesitan información de acuerdo a su maduración y a su grado de comprensión. 5. “No sé cómo empezar a hablar de eso” Es habitual no saber enfocar la conversación. Se generan sentimientos -de vergüenza, por ejemplo-, que pueden interferir en el diálogo; por ello es necesario trabajar con nuestros propios miedos y sentimientos. 6. “Para qué le voy a hablar, si todavía no entiende” Aparece el miedo a meterse en líos hablando de sexualidad. Siempre entienden algo de lo que se les dice, sobre todo si es desde el amor y la ternura. Un bebé responde a la calidez del abrazo de su mamá y a la voz suave y tranquila: no comprende el significado de sus palabras pero las va asociando a las actitudes. Y así va creciendo y de a poco va comprendiendo el significado de las palabras asociadas a los gestos. El lenguaje de la sexualidad es amplio: se trasmite desde lo corporal, lo gestual y lo verbal. 7. “No sé qué palabras usar ni cuánto decirle” Una dificultad que se plantea es el tipo de lenguaje: lo aconsejable sería usar los términos correctos, pero sin “asustarse” si aparecen palabras cotidianas y aun vulgares; recordemos que estas connotaciones tienen que ver fundamentalmente con la forma en que se emplean. En cuanto a la cantidad de información, es necesario escuchar bien la demanda y satisfacerla, tratando de no dejar dudas, pero sin ir mucho más allá de lo que el/la niño/a solicita.

jueves, 14 de marzo de 2013

PUNTO G MASCULINO. MITOS Y PREJUICIOS

Somos proclives y más desinhibidos a la hora de hablar de la sexualidad femenina, sus puntos de placer, los tabúes de determinado tipo de posiciones, fantasías o fetiches, que hacerlo respecto a la intimidad masculina. Como bien saben los que argumentan (los profesionales), la sexualidad es un umbral exquisito de alternativas que vive una pareja en la intimidad; y que tiene que ver profundamente con los deseos, fantasías y límites de cada persona. En la mitad de esta perspectiva, temas como el denominado “punto G masculino” generan sin lugar a dudas cierta sonrisa-tabú-socarrona respecto al tema. ¿El por qué? Porque ese punto de placer máximo en el hombre convive acodado con determinados prejuicios sobre la sexualidad, la homosexualidad, y lo que “un hombre” puede -o no- llegar a hacer entre cuatro paredes. Pero lejos de demonizar o brindarle al tema un halo informativo superficial, el doctor José Luis Rodríguez, sexólogo, especialista en disfunciones sexuales, y médico psicoterapeuta (especialista en sexología clínica) aclara dudas y combate mitos y prohibiciones. Una nota para hombres y mujeres sin prejuicios, con ganas de informarse. ¡Macho, dijo la partera! No sólo lo habrá gritado en la sala de partos la obstetra, sino que seguro que en su crecimiento, el hombre en general lleva consigo (al igual que la mujer) ese presupuesto de lo que un “macho”, y “un hombre”, supuestamente es y debe hacer. La sexualidad dispara con más saña en este sentido, ya que para ambos sexos ha determinado temas tabú, que prefieren no hablarse, o sobre los que simplemente cabe el chiste fácil, o la desinformación. En este sentido, empecemos por lo primero. ¿Qué es el punto G? Según contó Rodríguez, “si hablamos de la mujer es una zona de la vagina que describió en 1929 el ginecólogo Ernst Graffemberg ubicándola en la cara anterior de la misma, en el tercio externo; más o menos introduciendo una falange de un dedo. Se describe como una zona con una sensibilidad diferente al resto, y con posibilidades de que, siendo estimulada, despierte sensaciones placenteras que llevan al orgasmo”. - ¿Y en el caso del hombre, dónde se sitúa? - Para algunos autores, en el varón sería una zona que se encuentra en la cara posterior de la próstata. Lo que se estimularía en este caso es la cara posterior de la próstata y en especial la porción bulbar del pene. Por ser una zona interna y por analogía con la descripción de Graffemberg, se lo llama punto G masculino, pero éste autor nunca hizo referencia a él”. - ¿Cómo debe hacer la mujer para llegar a ese punto? - Necesariamente el acceso es a través del esfínter anal, introduciendo un dedo en el recto y presionando hacia la cara anterior. Siempre y cuando la pregunta se refiera a estimular al varón. Si la mujer quiere estimular su propio punto G, introduce la primera falange de su dedo en la vagina y busca en la cara anterior una zona que presenta una sensación diferente al ser tocada que el resto, y que al tacto se presenta como una pequeña protuberancia o rugosidad”. “Ahí, no” Para muchos varones la alternativa de experimentar el punto G con su pareja, les genera curiosidad; pero muchas veces desisten de la misma por vergüenza ante su pareja, ya que socialmente lo vinculan erróneamente a la homosexualidad. Rodrigo es el nombre ficticio de un joven de 33 años, bancario, que lleva con su pareja, una convivencia y sexualidad buena desde hace un año; pero que, consultado al respecto, expresó: “Con mis amigos, cuando lo hablamos, se cae en el chiste fácil, y se liga a una elección sexual diferente; cuando en realidad, si te informás, te das cuenta que no es así. Que seas gay o heterosexual no tiene nada que ver, se trata de experimentar placer. De todas maneras siempre quise probarlo, pero me da mucha vergüenza decírselo a mi novia”. En este sentido son los prejuicios los que juegan en contra de la práctica que una pareja haga, en busca del placer, y de algo diferente después de un tiempo. ¿Porqué la mayoría de los hombres heterosexuales no se permiten probar si lo desean? Según contó Rodríguez “por la asociación que se hace entre estimulación anal y orientación homosexual. Este es un concepto equivocado, el erotismo anal no es exclusivo de los varones homosexuales y ni siquiera de los varones. La región anal y perianal es una zona erógena en el ser humano, independientemente de su sexo o de su orientación sexual. Para ser claro es esperable que haya posibilidades de experimentar placer sexual con la estimulación anal tanto en varones como mujeres. Como en cualquier práctica sexual, habrá personas para las que resultará placentero, y otras para las que no. En ambos casos es válido, ya que la libertad de explorar la sexualidad es un derecho. Una vez que se llegó a ese punto ¿Qué implica para el hombre? ¿Máximo clímax? ¿Orgasmo, o mayor placer como preludio de la eyaculación? “Algunos varones refieren justamente todo eso que incrementa la sensación del orgasmo, que aumenta la excitación previa, y la percepción subjetiva de un incremento en el volumen del líquido seminal eyaculado” precisó el sexólogo. “Yo lo hice porque se dio en una relación casual, y la verdad: me gustó. Quizá porque fue un ‘touch and go’ casual con una chica sin prejuicios, que no era mi novia, y me llevó a experimentarlo, sin siquiera tenerlo como objetivo en la cabeza. El prejuicio está, pero el placer que se siente, también. Es una cuestión de información y de vivir la sexualidad sin tanto mambo”, contó Federico, de 27 años, barman de un boliche. Algunos sí, y otros no. Algunos que desearían probar, y otros que no lo ven como opción, o que quizá probaron, y no les gustó. En sexualidad cada experiencia es única y válida. “Lo que más pesan son los mitos. Por un lado los que asocian la práctica de la orientación sexual hétero, la homosexualidad. Y por otro, los que la asocian al dolor. Muchas veces, en nuestra expresión diaria, nos referimos a lo anal con el verbo ‘romper’, o ‘lastimar’, y eso implica violencia. Estos mitos y actitudes se sostienen justamente por la ignorancia, la falta de información y educación. Lo ideal es poder hablar libremente en la pareja de lo que a cada uno le gusta, o no. A veces la espera puede resultar eterna, o podemos atrevernos a dialogar con nuestro par, para vivir la sexualidad en pareja, como realmente queremos”, concluyó el sexólogo

martes, 5 de febrero de 2013

"SAN VALENTÍN" INSPIRACIÓN EROTICA

Ahora que se acerca San Valentín, me decido a compartir con vosotras una historia, por su contenido…. erótica…, como no podía ser de otro modo en este Blog. Hace casi un año, por estas fechas, con las chicas del trabajo se nos ocurrió organizar una reunión TupperSex y aprovechar para inspirarnos y comprarles algún regalito a nuestras parejas…. Todas casadas o viviendo “en pecado”, todas hablando a diario de nuestros problemas sentimentales y por qué no decirlo, sexuales, decidimos que podía ser una ocasión ideal para quedar, hacer algo juntas, reírnos un rato y encima, disparar nuestra imaginación en esas vidas que, para la mayoría de nosotras, empezaban a volverse monótonas y demasiado rutinarias…. Podéis imaginaros, la mayoría con niños, horarios imposibles, trabajos, etc., al final conseguimos quedar una tarde de viernes en mi casa para hacer la reunión, aprovechar y cenar juntas y salir luego a tomar una copita si se terciaba… Os podéis imaginar que, MimoIntimo fue la encargada de hacernos la sesión TupperSex y que por eso hoy cuento aquí mi historia, pero no es de la reunión en sí de lo que os quiero hablar, ni es en esa tarde en concreto en la que quiero centrar mi relato. De esa tarde, sólo os diré que lo pasamos genial, que la chica que vino a hacernos la reunión, no podía ser más simpática, amable, natural y hasta “paciente” con nosotras, que llevábamos un cachondeo increíble, sino que además…. nos asesoró genial y se puede decir que fue “fuente de inspiración” para la mayoría de nosotras!!! ¡Qué tarde más grande!!!, cuando me acuerdo siempre acabo sonriéndome a mi misma….. una experiencia increíble y muy recomendable. El caso es que, compramos un montón de cosas, por supuesto, ninguna de nosotras había entrado nunca antes a un sex-shop ni nada similar y descubrir tantas cosas, tantos juguetes, tanta cosmética erótica aplicable al más sencillo de los juegos en pareja…. Ufff!!!!, me excito sólo de pensar en mi “caja de los tesoros”…. A los pocos días era el día de San Valentín…. Mi marido llegaba tarde del trabajo, así que, tenía tiempo…. Por la mañana me preguntó si quería salir a cenar a algún sitio para celebrarlo, pero sin demasiadas ganas…. ¡Maldita rutina, que acaba por apoderarse de todo!!!, pero esta vez no… No soy muy dada a tener este tipo de iniciativa, pero ya os digo que además de mi “caja de los tesoros”, mi imaginación había cogido las riendas y no pensaba frenar ante nada!!.... Preparé un poco de marisco para cenar (¡es afrodisíaco!!), y una foundee de chocolate y frutas… nada más… a parte del cava casi helado, claro…. , ahora le tocaba al escenario….. Encendí incienso de feromonas por toda la casa, especialmente en la habitación, y en la mesilla de noche dejé encendida una vela que, cuando se deshace se convierte en aceite calentito de masajes, unos polvos comestibles con un plumero que sólo de imaginarme los rincones de mi cuerpo que podía acariciar, se me erizaba la piel…. lubricante, por supuesto, que no faltara y un pequeño kit de bondage, ya sabéis…. antifaces, ataduras para manos y pies…. Dejé tirados por la cama también algunos juguetes que me apetecía mucho probar con él… qué mejor manera de insinuárselo, ¿no??, un vibrador, un estimulador anal, una anilla para el pene…. Ufff… yo ya, sólo de prepararlo y comprobar que todo estuviera “cargado”…. Me estaba poniendo como una moto…. Pero eso no era todo….. dejé un camino de pétalos de rosas por toda la casa, y preparé también… en un lugar estratégico, un gel que compré, dilatador y analgésico…. Y pensaréis…. ¿para qué?.... muy sencillo…. El regalo que quería hacerle a mi marido no eran sólo esos juguetes, ni la exquisita cena, ni la noche de lujuria y sexo desenfrenado que le esperaba…. Era mucho más…. llevaba tiempo insistiendo en que le gustaría penetrarme analmente, pero para mí, las veces que lo habíamos intentado había resultado bastante doloroso, él también había intentado disfrutar de su punto G, también quería probar la penetración anal y el placer que esconde para ellos, sobre todo después de que una vez le expresara una fantasía sexual que me excitaba…. ponerme un arnés, con un vibrador y penetrarle yo a él…..así que…. esa noche, mi regalo para él, (con la esperanza de que ese gel me ayudase), era “mi virginidad anal”….. y esperaba, por supuesto, que él se animara también a regalarme lo mismo…… Lo siguiente fue preparar el baño…. Una bañera de agua bien caliente…. No os lo vais a creer (yo ni sabía que existían), pero sí…. también compré en la reunión un jabón especial para hacer espuma comestible… con sabor a frambuesa….. unos pétalos de rosa más en el agua…. Unas cuantas velitas en el baño….. y ya…. sólo faltaba yo…. ufffff!!! Me estaba excitando por momentos…. con tanto preparativo, es como cuando preparas una comida exquisita y no la puedes probar hasta el final….. por supuesto ya me había ocupado de ducharme y depilarme…. Para el pubis…. os recomiendo otra cosita que compré…. Jejejeje, unas plantillas para rasurarlo con las formas más divertidas…. Por supuesto, la ocasión requería un corazón, así que… ese era el aspecto que tenía ahora…..sólo faltaba la lencería…. Bueno…. me pirra la lencería, así que, a pesar de que había hecho varias adquisiciones en la reunión, tuve que escoger y escogí un coulotte negro con volantitos y liguero, con una práctica obertura en el pubis, que quedaba discretamente camuflada (nada hortera… odio lo hortera)…. medías de rejilla, por supuesto, y unas pezoneras de pedrería negras, preciosas…. No tengo mucho pecho, pero da igual, la verdad es que no podían quedar más sugerentes!!!. Lista!!!!..... a esperar…… Confieso que, cuando había terminado todos los preparativos, me sobraba demasiado tiempo, así que…. aprovechando mi excitación y para calmar mi curiosidad, que jamás había jugado con un vibrador, cogí el pequeñito….. un vibrador “básico”, como le había llamado la asesora en la reunión…. Supongo que lo dijo porque fue “básicamente” una pasada!!!, claro que…. repito…. jamás había jugado antes con uno…..un tacto increíble, distintas intensidades de vibración…. pequeños cambios de ritmos….. y esos deliciosos golpes de placer!!!.... madre mía, si hasta gritaba yo sola en casa….. me puse ante el espejo, porque encima la visión de ese vibrador introduciéndose una y otra vez en mi vagina…. la visión de mí misma vestida así…. uffff!!!!!.... Después del tercer orgasmo lo dejé por miedo a no tener más ganas cuando llegara mi marido…. Ya me veía a mí misma recogiéndolo todo a todo correr y reservándolo para otra ocasión… sacando del armario el perfume que había comprado días atrás como regalo de San Valentín y maldiciendo este dolor de cabeza tan terrible que tenía y que nos iba a fastidiar la noche!!!!, jejeje….. pero no…. ¡menuda sorpresa!!!….. lo único que había conseguido jugando con mi maravilloso y nuevo vibrador fue activarme aún más!!!….. era como si mi sexo hubiese cobrado vida propia, como si me avisara de que… había destapado la caja de pandora y no la iba a poder cerrar tan fácilmente… Cuando por fin llegó….. mi excitación, al ver la suya, no hizo más que crecer, estaba cómo loca por probarlo todo con él, pero no tan rápido…. no teníamos prisa….. fue una noche larga, mágica, increíble y muy, muy, muy placentera…… no sé si fue el baño caliente…. las feromonas del ambiente y del perfume que llevaba, el afrodisiaco del marisco, el cava que bebimos de “todas partes”…. el chocolate que acabamos comiendo directamente del cuerpo, la fruta que colocaba en mi clítoris delicadamente para comerla aún más suavemente… el gel analgésico y dilatador….. no sé qué fue…. ¿fue una cosa??, ¿fueron todas??…. ¿fui yo?, ¿fue él??… ¿fue la fantasía??, ¿el erotismo que impregnaba todo??…. no lo sé, ni me importa demasiado, el caso es que todo junto fue sencillamente genial… en mi vida he podido sentir tanto placer reunido en una sola noche y sobre todo…. conseguí brindarle todo mi placer anal (ni siquiera sospechaba que pudiera ser tanto), y conseguí hacerle retorcer de placer penetrándole yo a él…… Faltan pocos días para San Valentín….. yo ya estoy preparándolo todo…. ¿tu no??..... El próximo año os lo cuento si os ha gustado mi historia….

jueves, 24 de enero de 2013

COMO ESTIMULAR EL PECHO FEMENINO

Hablemos del pecho, como parte esencial de la anatomía de la mujer que merece ser atendida y mimada, no sólo para prevenir enfermedades, sino porque es una de las zonas que mayor erotismo puede suscitar en el juego de los amantes. Observando el papel sugerente del escote en la seducción, vemos cómo el desnudar el torso femenino ya es una manera de disfrutar en el encuentro íntimo. Ahora bien, para que su estimulación se convierta en algo placentero y agradable, no es válido cualquier tipo de caricias. Es más, algunas si son bruscas o demasiado intensas pueden generar dolor a la que las recibe, por otro lado, es conveniente aclarar que, la sensibilidad de los senos varía de unas mujeres a otras, y lo que para una puede resultar excitante, para otra se convierte en algo molesto. Por eso, siempre es recomendable preguntar a la dama cuáles son sus gustos y preferencias particulares al respecto, y no aplicar mecánicamente las pautas que a continuación os vamos a ofrecer, aunque pueden servir de gran ayuda. Lo primero es no condicionar la sexualidad al tamaño de un pecho. Hay quienes piensan, erróneamente, que un busto pequeño no puede ser estimulado (la famosa frase de “no hay de dónde agarrar”). A ellos les diremos que las mamas no son pesas que han de ser levantadas o bolsas a las que aferrarse, sino zonas a acariciar, besar, lamer o recorrer con la lengua, prácticas que, como puede entenderse, no requieren de un volumen concreto. De igual forma, hay quien amasa rudamente los senos grandes, con la falsa idea de que a mayor tamaño, mayor consistencia (“a prueba de golpes”). Aunque la mayoría de hombres ante el busto prominente de su pareja experimente deseo de poseerlo, ha de saber que, independientemente del tamaño, la estimulación ha de hacerse gradual y suavemente para ir así aumentando la intensidad de la presión. Ante la duda, se hace esencial como siempre, la comunicación en la pareja. Puedes observar el lenguaje corporal de tu compañera, si te guía con sus manos hacia su pecho, si te pide un beso en ellos, si varía su respiración, etc. El pezón tiene su propio código, y una de las señales de excitación placentera es que entre en erección. Para estimularlo con los dedos, puedes empezar a recorrerlo circularmente, y cuando ella esté cerca del orgasmo prueba a: pellizcarlo delicadamente, hundirlo en la areola o frotarlo entre el índice y el pulgar. Puesto que el pecho no es un elemento erótico aislado, ha de ser explorado sensualmente junto a otras zonas altamente sensibles. De ahí que un buen recorrido sugerente sea comenzar besando los lóbulos de las orejas, el cuello, las axilas, el perfil del tórax y lentamente ir concentrándose en los senos. Para ello, como buen amante puedes servirte de las yemas de tus propios dedos, o bien de artículos que favorezcan el tacto (pluma, pañuelo de seda), el gusto (nata, mermelada) o la percepción de contrastes en la temperatura (efecto calor- frío de algunos geles lubricantes y aromatizados). No podemos olvidarnos de la estimulación oral de los senos, dado que es con ella con la que la mayoría de las mujeres obtiene el máximo placer. Algunas estrategias para su conquista en este terreno podrían ser: • El uso de la lengua es parecido al que llevarías a cabo para estimular el clítoris. Puedes lamer el pezón en círculos, de arriba a abajo, y después soplar tenuemente sobre la parte húmeda, lo que provocará una sensación distinta y estimulante. • Toca y retira alternativamente la areola con el perfil de la lengua, casi imperceptiblemente, y espera a ver la reacción física que experimenta cuando entra en erección. Al mismo tiempo, puedes ir acariciando con los dedos el contorno del pecho. • Introduce el pezón y acarícialo con tu paladar para acabar succionándolo. El momento de absorción puedes realizarlo ejerciendo una suave presión, a la vez que haces movimientos circulares. • Pese a que parezca evidente que la mujer tiene dos pechos, muchas veces en los juegos precoitales se empieza a estimular uno y se pasa al coito, cuando el otro ha sido ignorado completamente. Mientras se besa uno, el otro puede ser acariciado o tomado por la base para que la energía sexual sea continua y no se pierda. A algunas mujeres les gusta sostenerlos ellas mismas, o acercarlos a la boca del compañero para que éste los lama o bese. • Algunos tienen miedo de morder los senos por si causan algún daño, incluso se piensa exageradamente que puede arrancarse el pezón. Masajear éste con los dientes y tirar delicadamente suele ser placentero, pero no para todas las damas ni en todos lo momentos (días antes del periodo es bastante molesto en general), por lo que conviene preguntar. Otra alternativa es acariciar los senos con el glande, práctica que ambos disfrutaran. Puede recorrerse el pezón, o llegar a la masturbación masculina colocando el pene entre los dos senos (la conocida técnica llamada cubana). Como ves, en el arte del sexo no hay una sola forma de estimular el busto femenino, porque con imaginación y adaptándose a los gustos de la pareja pueden crearse mil y una combinaciones con las que deleitarse acariciando una de las zonas más bellas del género femenino.

miércoles, 16 de enero de 2013

COPA MENSTRUAL Y ORIGEN

La copa menstrual es un tipo de barrera que se inserta en la vagina durante la menstruación para retener el flujo. A diferencia de los tampones, que también se usan internamente, la copa menstrual no absorbe la sangre; ésta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae de la vagina y se desecha el líquido. Descripción Existen tres tipos de copas menstruales disponibles en el mercado: El tipo más común es una copa en forma de campana de goma (látex) o silicona o plástico quirúrgico. Es reutilizable y puede durar alrededor de 10 años con el mantenimiento adecuado. Otro tipo de modelo menos común está realizado en polietileno y es de forma similar al diafragma. Por ser muy flexible y suave, el modelo desechable se puede utilizar durante las relaciones sexuales (aunque no es un anticonceptivo y no debe utilizarse con esa finalidad). Historia De acuerdo a la información de El Museo de la Menstruación y Salud de la Mujer, la copa menstrual se produce industrialmente desde los años 30 del siglo XX (aunque existen copas rudimentarias circulando desde 1867). La primera patente fue en 1932, la de Goddard.1 Le siguió la copa patentada por Leona Chalmers, y diseñada en los Estados Unidos bajo el nombre de Tass-ette, la idea era fabricarla en caucho vulcanizado siguiendo.2 Hubo una venta y distribución significativa de las copas en esa década, a lo que siguió un largo silencio sobre el tema. Fueron haciéndose patentes en 1935, 1937 y 19503 4 En 1950, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial las copas fueron fabricadas en los Estados Unidos, que se interrumpió en 1963 por no ser rentable, por falta de látex, y por no tener éxito comercial debido a la opinión de las mujeres: le achacaban que era demasiado grande, rígida y pesada, además de la cuestión cultural que implica la manipulación de los genitales y las secreciones vaginales.5 Desde 1987 se fabrica en los EE.UU. también, la copa de The Keeper, de látex. Fue el primer modelo producido en dos tamaños, uno de ellos dirigido para las mujeres más jóvenes y sin hijos. Se ha ido convirtiendo en algo más popular debido a su resistencia y a ser reutilizable, lo que permite un gran ahorro económico a lo largo de los años, además, porque su antecesora, la copa Tassaway, había recibido buenas críticas de los médicos, que lo consideraban muy segura, inocua y capaz de reducir la incidencia de infecciones genitales comúnmente asociadas al uso de absorbentes sanitarios (tanto desechable como reutilizable) y los tampones. La copa menstrual The Keeper, de látex, sigue en venta hoy. En los últimos años, las copas menstruales se han hecho de materiales alternativos como de silicona médica, debido a la posibilidad de alergia generadas por el uso de látex. Existen muchas fábricas en la producción de copas, lo que permite una mayor libertad de elección de modelos, formatos, colores y precios, permitiendo así una mejor elección entre las usuarias. Beneficios No es muy usada ni conocida por las mujeres en comparación con los tampones y compresas, principalmente porque apenas existe publicidad de estos productos. Estas copas a diferencia de otros sistemas de usar y tirar solo se compra una vez en mucho tiempo y el beneficio conseguido no compensa una inversión en publicidad fuerte. Sin embargo tiene múltiples ventajas: • Economía: el coste inicial es mayor que los absorbentes tradicionales pero el gasto solo se produce una vez y se recupera la inversión a los pocos meses, ya que la duración con los cuidados adecuados puede ser hasta diez años. • Infecciones: La silicona es inerte de forma similar al cristal y no es adecuada para que los gérmenes se acumulen en ella. No se han relatado casos de Síndrome del shock tóxico, ligado al uso de tampones tradicionales. • Comodidad: se puede llevar durante la noche. Se puede utilizar durante toda la menstruación independientemente de lo copiosa que sea e incluso en cualquier momento del ciclo simplemente para acostumbrarse a llevarla. • Medio ambiente: Supone menos desechos para el medio ambiente. Debe esterilizarse al final del ciclo. Pero también tiene algunas desventajas: • Es poco usada y es un poco difícil encontrar donde comprarla o conocer opiniones de otras usuarias. • Puede ser incomoda de utilizar en baños públicos que no dispongan de un lavabo o bidé privado. • Al final del ciclo, además del lavado habitual con agua y jabón, se debe esterilizar hirviéndola. • Como los tampones, puede ser un poco complicada de usar al principio. Se puede mover si está mal colocada. Sin embargo, si la colocación es adecuada es difícil que se mueva, de hecho puede crear una succión que impida sacarla si no se sabe hacer. Simplemente introduciendo un dedo para que entre el aire, se deshace el vacío y sale fácilmente. Utilización Las copas menstruales se insertan en la vagina. No son porosas, absorbentes ni fibrosas, por lo que no arañan ni secan las paredes vaginales. No desestabilizan la capacidad natural de auto-limpieza, no son incómodas de extraer durante los últimos días de la menstruación ni dejan restos de fibras (aunque esto también depende del material con el cual estén fabricadas). Las copas de látex conllevan el riesgo de portar bacterias en su superficie. Sin embargo, esto no ocurre en las de silicona, ni están relacionadas con el SST (Síndrome de shock tóxico), problemas todos ellos, asociados al uso de tampones. Las copas también podrían ayudar a prevenir problemas causados por el uso de compresas, como la candidiasis (producida por el ambiente cálido y húmedo que crea una compresa) y la cistitis (que puede darse si las heces en la compresa transportan la bacteria E. coli a la uretra o a la vagina). Ya que las copas se pueden utilizar en cualquier momento del mes, la mujer puede practicar la inserción y extracción cuando no está menstruando para habituarse. Las copas menstruales en forma de campana pueden adelantar la menstruación uno o dos días debido al suave efecto de succión que producen. Algunas mujeres han informado de menstruaciones más cortas debido también a este mismo efecto. Las copas requieren ser cambiadas (o vaciadas) con menos frecuencia que los tampones o las compresas. Su capacidad es de 30 ml, que constituye la tercera parte del volumen de sangre que pierde una mujer en cada menstruación por término medio, por lo que pueden permanecer hasta 12 horas sin necesidad de vaciar. La copa en forma de campana se inserta en la parte baja de la vagina. A lo largo del día es posible que tienda a introducirse algo más, lo cual es perfectamente natural, pero no está diseñada para colocarse por encima del cérvix. Estas copas tienen un rabillo en la parte final para facilitar su extracción. Copa Instead: se inserta y se usa de la misma forma que un diafragma. Se coloca por encima del cérvix y se mantiene en esa posición por la presión del hueso púbico. Para su extracción se engancha un dedo al reborde y se tira hacia abajo. Un tampón se debe insertar hasta las proximidades del cérvix; esta es la posición más cómoda y permite que el tampón se expanda tanto a lo largo como a lo ancho a medida que absorbe el flujo. Los tampones tienen un cordón que sobresale de la vagina para facilitar su extracción.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Vibradores y otras técnicas de placer para hombres. ¡Sé su diosa del sexo!

Tenemos la falsa idea y solemos asociar los vibradores al placer femenino, pero ¿qué pasa con los hombres?. Los juguetes sexuales pueden ser la herramienta perfecta para los preliminares. Descubre técnicas y posiciones para estimular a tu chico. Los juguetes sexuales son la medicina contra la rutina en la cama. Habitualmente, los asociamos a la mujer, pero también existen vibradores para hombre y maneras de que ambos disfutéis del sexo de una forma divertida y diferente. La clave está en experiemtar nuevas técnicas de placer, posturas y experimentar con juguetes. ¡Y no te olvides del lubricante! Lo mejora absolutamente todo, hasta la caricia más suave e inocente.... Explorar el cuerpo: En ocasiones es mejor entretenerse en recorrer el cuerpo de un hombre en lugar de ir directa al pene. Prueba a acariciar, con la yema de los dedos o la punta de la lengua, el interior de los brazos y los muslos, la nuca y los pezones.... Cuando ya le hayas hechio sufrir bastante es el momento de bajar a la zona de los genitales. Tantea un poco el terreno, jugando con los testículos y el perineo. Cuando ya no pueda más, es el momento de estimular su pene directamente. Consejo sexual: Mientras estes masturbando a tu chico, varía la presión sobre su pene. La sensación es totalmente distinta. No hace falta que el movimiento sea siempre el mismo, también esto lo podemos variar, bajando más, jugando a mover la piel sólo sobre el glande, de lado, con una mano, con las dos....aqui te proponemos algunas, coge lápiz y papel!!! Técnicas y zonas de placer: Con la palma de la mano: es el ‘misionero’ de la masturbación masculina. Consiste en coger el pene con la mano y moverla de arriba a abajo. El toque de gracia está en jugar con el dedo gordo. Mientras estimulas el pene con la palma de la mano, acaricia la zona del frenillo con el dedo gordo. ¡Verás el cambio! Al revés: es la mima técnica que la anterior pero con la mano en dirección contraria. De esta manera, el dedo gordo pasa de estimular el frenillo a la zona del escroto Con ayuda de la pelvis: Agarra su pene por la base con una mano y con la otra forma un puño. Pídele que mueva su pelvis de arriba a abajo para intentar meter su pene el el puño. Para conseguir un movimiento rítmico y el máximo placer es recomendable utilizar lubricante. La coctelera: Es la combinación de la técnica con ‘la palma de la mano’ y ‘ al revés’. Primero coge el pene con la mano y muévela de arriba a abajo mientras estimulas el frenillo. Después cambia la posición de tu mano y acaricia la zona del escroto. Ves alternando ambas técnicas. El punto G masculino (la próstata): Aunque es muy placentera es una zona un tanto olvidada. Para estimular el punto G masculino se necesita mucho lubricante e introducir un dedo en el ano del hombre en cuestión, hasta una profundidad de 5 cms, ya ves que no hay que ir muy lejos!!! Primero se debe estimular en ano, metiendo y sacando el dedo. A continuación, y cerca del orgasmo, acaricia un bulto blando y carnoso que se encuentra en los primeros 5 cms de la entrada del ano. Mientras lo presionas y masajeas, él puede estimular su pene directamente, el orgasmo será mayor. Juguetes sexuales para chicos. Los vibradores pueden crear sensaciones muy placenteras en el escroto y el perineo, (aquí ya ves que, hablamos de una zona exterior, ni siquiera proponemos introducir el juguete.....), así como en la entrada del ano. Durante la masturbación prueba a pasar un vibrador por la superficie del pene, también muy susceptible del goce de la vibración. Recuerda utilizar un lubricante!!!.

viernes, 26 de octubre de 2012

TÉCNICAS PARA ESTIMULAR EL CLITORIS

Paola Kullock es la directora de la primera Escuela de Sexo de Argentina. Esta especialista y asesora en juegos eróticos sostiene que “sólo tres de cada diez hombres saben estimular el clítoris” Cierto ó no, he decidido hacer una entrada con las diferentes técnicas de estimulación clitoriana más placenteras y demandadas por las mujeres del mundo. Primero porque nunca están de más algunos consejos eróticos, segundo porque sé que le vendrá genial a aquellos que sientan que sus parejas no disfrutan lo suficiente en el calentamiento previo y tercero, porque para los que son todo unos manitas y creen que lo tienen todo controlado, puede que les sorprenda y tengan que poner sus habilidades nuevas en práctica esta noche. Estimular el clítoris puede ser como dar un masaje a alguien: en un principio puede resultar extraordinario, pero si no varías la técnica, ese placer se podría convertir de un momento a otro en aburrimiento e incluso en dolor (sobre todo si friccionas repetidamente de la misma forma y presionas demasiado). Estamos de acuerdo en que ninguno de estos efectos van en buen camino si pretendemos llevar al clímax a nuestra pareja. Las siguientes técnicas de estimulación del clítoris serán el pasaporte que te llevará del anonimato a la fama del hombre perfecto: -Estimulación oral- No hay nada más doloroso que tener la atención centrada en un clítoris no lubricado. Pero con este tipo de estimulación ese problema está solventado. Tu herramienta principal será la lengua. Deslízate entre sus piernas y juega con su clítoris resguardado hasta que esté completamente erecto. Revolotea tu lengua sobre él de forma rápida y sutil, repite este movimiento generosamente y cambia la dirección haciendo pequeñas pausas. Cuando notes a tu pareja más excitada, es el momento de presionar un poco más, ¡pero ojo! no se trata de golpear; al mismo tiempo acarícialo de forma más rápida. Olvídate de succionarlo ni mordisquearlo, como creen algunos que nos gusta.!!!! -Estimulación manual. Masajes suaves- La estimulación oral es algo increíble y digno de ser practicado con frecuencia, aunque no debemos olvidar que la estimulación manual puede ser tan o más satisfactoria si se realiza de forma acertada. Lo primero en estos casos es una buena lubricación, ya sea natural (busca en el interior de la vagina, antes de dirigirte al clítoris) o con la ayuda de algún lubricante o aceite afrodisíaco, en este caso si proporciona algún efecto térmico que haga la zona más receptiva, puede mejorarlo. La mejor posición para esta práctica es que la mujer esté recostada de espaldas con las piernas cerradas, y tu acostado a su lado abrazándola por detrás. Desde esta posición, él puede usar los dedos para masajear suavemente tu clítoris, en ovimientos circulares lentos. No hace falta aplicar demasiada presión sobre el clítoris, en cualquier caso... si prestas atención a tu pareja, ella te lo solicitará con gestos, movimientos o verbalmente. Si queréis agregar un poco de variedad, intenta movimientos de lado a lado o en diagonal. Esta es la forma en la que la mayoría de las mujeres nos masturbamos manualmente, por lo que nuestros cuerpos suelen responder automáticamente. -Estimulación manual múltiple- Este método es sensacional para estimular el clítoris y muy recomendado para parejas que cuentan ya con cierta confianza en sus relaciones íntimas. Comienza con el método del masaje suave que hemos visto antes. Cuando ella esté sobrepasando el umbral del placer, en este punto, de forma suave y relajada introduce uno de tus dedos en su interior, y unos instantes después ubica tu dedo pulgar sobre su clítoris y comienza a masajearlo con delicadeza. La combinación de la estimulación clitoriana y la vaginal duplicará su placer, que sin duda la llevará hacia un orgasmo único. Otra idea "múltiple", es que a la vagina le dediques más de uno y siempre intentando acariciar la pared abdominal exterior (dónde se localiza el punto G), si además con la otra mano, introduces suavemente otro dedo en el ano... conseguirás sorprenderla y en la mayoría de casos... volverla loca de placer.

martes, 23 de octubre de 2012

Posturas sexuales que facilitan el orgasmo

Las posturas del coito más orgásmicas ¿Te ha preocupado alguna vez no conseguir llegar al orgasmo con la penetración?, ¿cuántas veces has pensado que te pasa algo raro porque masturbándote consigues llegar hasta las estrellas mientras que en el coito te quedas hundida en la miseria? Son preguntas frecuentes, porque se da la circunstancia de que en el coito las mujeres tienen dificultades naturales para alcanzar el orgasmo. Lo que siempre fue una de las bases del mito de que a las mujeres les “cuesta” llegar, o son lentas para conseguir el orgasmo. Cosa que no es cierta. No depende del tamaño La razón principal por la que el coito no es la actividad sexual que mejor garantiza el orgasmo femenino viene de que la simple incursión del pene en la vagina, si bien proporciona sensaciones agradables y excitantes a la mujer, no es suficiente para conducirla al orgasmo. Y eso, hay estudios que lo demuestran, no depende del tamaño del pene, ni del juego que sepa darle su portador, ni de lo que él sea capaz de “aguantar” sin eyacular, ni de la extensión de los llamados preliminares. Es que hay posiciones en las que cualquier invención resulta inútil a estos efectos. Si el clítoris no es adecuadamente estimulado el orgasmo brillará por su ausencia para la chica y habrá mucha irritación y frustración. Los orgasmos femeninos se desencadenan por estimulación del clítoris Por tanto, cualquier postura para practicar el coito que facilite su estímulo simultaneo resultará orgásmica. Pero si no produce ese estímulo, resultará ineficaz. Por muy elaborada que resulte la postura, por muy cálida que sea desde el punto de vista emocional, por mucho tiempo que se demore el hombre en eyacular..., si el clítoris no es adecuadamente estimulado el orgasmo brillará por su ausencia para la chica y habrá mucha irritación (no sólo vaginal) y frustración. Y no todas las posturas del coito facilitan el orgasmo femenino; porque no todas permiten desde un punto de vista meramente anatómico estimular el clítoris a la vez. Es así de sencillo. No hay que buscar más complicaciones. La postura del misionero no es muy eficaz ¿Qué quiere decir esto? Que, por ejemplo, cualquier postura en la que el hombre alcance a la mujer “por detrás” (sea por vagina o por ano) no es eficaz para que ella tenga un orgasmo, porque el clítoris queda literalmente abandonado a su suerte sin estímulo alguno. Dará lo mismo que estéis de pie, sentados, de rodillas, acostados, a dos manos (la “carretilla”) o a cuatro patas (la del “perrito”). La muy popular postura “del misionero” tampoco es demasiado eficaz, salvo que ella esté muy excitada y cualquier estímulo clitoriano, por ligero que sea, la lleve al orgasmo. Pero, con frecuencia, no sucede así ni siquiera en esas circunstancias. Esta posición es poco efectiva si él penetra profundamente, porque su pubis presiona poco o nada la zona clitoriana; y lo es aún menos si ella le rodea la cintura con sus piernas o las coloca sobre sus hombros. El clítoris se queda literalmente a “dos velas” en tales posiciones. La postura “del misionero” resulta eficaz si los hombres hacen penetraciones superficiales (poco más allá del glande) y desplazan ligeramente su cuerpo hacia la cabeza de la chica para que el pene se curve ligeramente hacia arriba y el clítoris pueda recibir directamente el estímulo del ángulo que forman el pubis y el nacimiento del pene. El único inconveniente es que a los chicos les gusta más penetrar profundamente porque eso estimula mejor su pene. Pero siempre se puede llegar a un acuerdo ¿no?: “ahora por mí y después por ti”. La otra pega es que en la penetración superficial resulta muy fácil que el pene se salga alguna que otra vez durante las acometidas; lo que, según como se tome, puede resultar frustrante o muy excitante. Posturas laterales Una postura lateral, en la que ambos están acostados y cara a cara, sólo será eficaz si se tiene en cuenta esta forma de penetración superficial y la mujer puede encontrar la fricción necesaria para su clítoris en el cuerpo de su hombre. Si se mantienen las premisas de la penetración profunda mencionada antes, los resultados carecerán de garantía. Igual que si se hace cara a cara y de pie. Otra cosa muy distinta es cuando ella se coloca encima de él y se tiende a lo largo colocando sus piernas por fuera de las del hombre. En esta posición, el pene no suele penetrar demasiado en la vagina. Razón por la que el ángulo que forma el pubis del chico con el nacimiento de su pene puede situarse en contacto directo con el clítoris... y la chica controlará la estimulación que a ella le favorece realizando los movimientos pélvicos necesarios. Ellos pueden ayudar también levantando y bajando su cadera de forma coordinada para favorecer el estímulo. En esta postura el orgasmo femenino suele tener una buena garantía de éxito. ¡Ah! Y no os preocupéis: lo frecuente es que el pene se salga alguna que otra vez en esta situación. Tomárselo con humor forma parte del juego Sucede así porque la penetración suele ser igual de superficial que la que señalé antes para que la posición del misionero resulte placentera para la mujer. Pero, recordad, la mujer debe estar tendida a lo largo del hombre. Porque si se coloca simplemente sentada sobre el pubis de él (la postura de “Andrómaca”), las cosas cambiarán bastante, pues el clítoris volverá a quedar huérfano de estímulo y no le proporcionará a la chica la satisfacción que reclama. Además, se producirá una penetración muy profunda que puede resultar dolorosa. La posición sentada (sobre una silla, la cama, el suelo...) en la que ambos se dan la cara sólo es orgásmica para ella en la medida que pueda acercarse al cuerpo de él y conseguir frotarse sobre el mismo durante el coito. No es fácil. De no hacerse así puede ser un fiasco, incluso resultar dolorosa, porque el peso del cuerpo de ella facilitará una penetración muy profunda que no todas pueden soportar. Premisas fundamentales para alcanzar el orgasmo De todos modos, en un contexto de interés por el placer de la pareja y de esmero en procurarle el mayor número de sensaciones gratas al otro, la mujer puede obtener su orgasmo en cualquier postura si ambos saben y aceptan que: La simple incursión del pene en la vagina no desencadena el orgasmo femenino, por mucho tiempo que el hombre “aguante”, muy grande que tenga el pene, o muchas filigranas que consiga hacerle a la chica. El orgasmo femenino depende del clítoris. El coito por sí solo no garantiza el adecuado estímulo del clítoris. Éste hay que buscarlo de una forma activa y pocas posturas lo consiguen. La responsabilidad del propio orgasmo no es del otro sino de cada cual; y cada uno sabe la mejor manera de alcanzarlo, pues se trata de su cuerpo. El otro es simplemente un cómplice que puede ayudar. Por tales razones está más que justificado que una mujer se masturbe durante el coito estimulando su clítoris en aquellas posturas en las que éste queda “fuera de juego” (“tocarse” en esas posturas no solo es bueno, sino aconsejable y necesario). O a que lo haga después. O a que se frote contra el cuerpo del compañero para lograrlo. O a que le pida a él que la masturbe para obtenerlo (del mismo modo que está bien que se lo pida él cuando sea incapaz de eyacular durante el coito). O a que le pida sexo oral... El coito no es la única manera de mantener relaciones sexuales. Todas las existentes son tan “auténticas” como la cópula. Y así como cada cual debe “buscarse la vida como pueda” para llegar al orgasmo, también puede solicitarle al otro que le ayude en la tarea. Relacionarse sexualmente es un camino de dos direcciones. Lo que reza para ambos sexos.

jueves, 11 de octubre de 2012

La "revolución" 50 SOMBRAS DE GREY

La revolución de las “50 sombras de Grey”…. No se le puede llamar de otra forma… de sumisión nada, Anastasia “escoge” en cada momento “estar ahí”, vivir así su sexualidad y disfrutar así de ella…, prueba de ello “50 sombras más oscuras” y “50 sombras liberadas”….. quizás no en todo momento quiere “sufrir” así el amor que siente por Christian, pero…. ¿¿No son el amor y el sufrimiento “caras de la misma moneda”???. Aunque prefiero que seáis vosotras mismas las que valoréis la novela después de haberla leído (y disfrutado!!), no negaremos que ha revolucionado la sexualidad femenina con un grito de “libertad”, una pancarta enorme, que reivindica nuestro placer y la expresión de nuestros sentimientos en todas sus formas. Creo que, “50 sombras”, ha abierto las puertas a la expresión y libertad sexual de muchas mujeres que sólo se atrevían a mirar por la ventana. Para las que todavía no la hayáis leído, os acerco un pequeño resumen y mi recomendación…. Ya estáis tardando en leerlo!!!! “Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.” "Cincuenta sombras: la exitosa combinación de historia romántica y juego erótico de alto voltaje que ha tocado la fibra de muchas mujeres." Daily News “Cincuenta sombras de Grey” es la primera parte de la trilogía “Cincuenta sombras”, que continúa con “Cincuenta sombras más oscuras” y “Cincuenta sombras liberadas”. La autora, E.L. James ha desempeñado cargos ejecutivos en televisión. Está casada, tiene dos hijos y vive en Londres. De niña, soñaba con escribir historias que cautivarían a los lectores, pero postergó sus sueños para dedicarse a su familia y a su carrera. Finalmente reunió el coraje para escribir su primera novela “Cincuenta sombras de Grey”. Es también la autora de Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas. Con motivo del fenómeno editorial que ha supuesto su trilogía «Cincuenta sombras», con gran repercusión en los medios y que ya ha vendido millones de ejemplares, la revista Time ha nombrado a E.L. James una de las cien personas más influyentes del año. Antes de nada he de admitir que no he leído casi nada de este subgénero (y cuando digo casi nada es que no he leído ni cinco). De éstos no me ha gustado especialmente ninguno, eso de pasar todo el día desnudos y casi sin hablar no es lo mío... Pero siempre hay un libro que destruye tus falsas concepciones, aquí os dejo la crítica del que me ha iluminado. He de admitir que me llamó mucho la atención este libro, no por la sinopsis o por la portada o críticas, sino por la importancia que le han dado a la trilogía. Por un lado la gran cantidad de ventas que ha obtenido, la gran acogida ; y por otro, por las noticias en la prensa española que se llevaban las manos a la cabeza con la historia de la sumisión. Nunca me ha llamado este juego de voluntades, de poderío y de dolor. Más bien me repele, pero la autora lo ha tratado con maestría y sin frivolidad. La protagonista nunca ha tenido ninguna relación sexual con nadie, la muchacha como comprenderéis casi se desmaya al conocer a Grey (normal con lo que impone...). Él la quiere convertir en su sumisa y ella en su novio. Así que iremos conociendo esta técnica de sumisión desde cero junto con ella, ya que él le explicará y le dará... ¿clases prácticas? desde cero. Aunque poco a poco el rol se irá cambiando, y quizás de sumiso pasen a... 'algo más' Él es un hombre atormentado, odia que lo toquen y hablar de su pasado. Ella es una muchacha tímida y vivaz, que le cuesta un montón amoldarse a lo que necesita su pareja para sentirse pleno ¿quién ganará en este juego de voluntades? Sin lenguaje obsceno ni vulgar, iremos conociendo lo que ronda por la cabecita, aunque con cuentagotas, de Grey y por qué necesita hacer todo eso. Por último, me ha encantado la escena en la que se desvela el porqué del título.

jueves, 4 de octubre de 2012

Cómo y cuándo hablar de sexo con los hijos??

Más tarde o más temprano, tus hijos empezarán a hacer preguntas sobre sexo. Algunos padres creen que, cuando llegue el momento, dar información sobre el tema será fácil, que todo será una cuestión de ponerse a hablar, pero cuando llega la hora de la charla, seguramente en la mayoría de los casos, parecerá más complicado, tratándose de niños. Por eso, es importante prepararse para hablar de educación sexual, es importante comunicar con naturalidad, afectividad y asertividad. Si estás cohibido, cortado o avergonzado, tus hijos lo notarán. ¿Es posible hacer más fácil la charla sobre educación sexual? Pues sí. El truco esta en mantenerse firme, jamás inventar o mentir, no evadirse de la pregunta y no contestar más de lo que tu hijo pregunte. Lo ideal es hablarle de sexo a cuentagotas, es decir, en la medida de su curiosidad, sus conocimientos previos sobre el tema y según la edad que tenga. Para averiguar qué grado de información tiene y cuál es el que necesita, empieza por hacerle tú las preguntas. En función de sus respuestas, te darás cuenta de lo que sabe y de lo que debes contarle para satisfacer su curiosidad. Es conveniente empezar a hablar de sexo con tu hijo desde el momento en que él comience a conocer su cuerpo y a nombrarlo. Para los niños es muy importante que cada parte de su cuerpo tenga un nombre y no un "apodo". Si se habla de cabeza es cabeza, de mano es mano, de pene es pene, de nalga es nalga y así siempre. Evita dar otros nombres a los órganos genitales para que el niño no se sienta confundido. Otra ventaja de charlar con los hijos sobre sexo es aumentar la intimidad y la afectividad entre ambos, abrir caminos para que se pueda discutir en casa sobre todo y dar al niño la seguridad de que piense que "voy a preguntar a papá y a mamá porque ellos siempre me contestan". Claro que, el tema se complica si creen saberlo todo, si nunca nos preguntan, eso puede ocurrir si llegan a la adolescencia (una etapa en la que habitualmente resulta más difícil conectar con ellos) pensando que es un tema del que aprenderán más con los amigos que en casa, si no hemos conseguido crear un vínculo de confianza y naturalidad en torno a ello. Los niños “son bajitos, pero no tontos”, no hay una edad ideal para sacar este tema, pero si para no convertirlo en un tabú, la naturalidad en torno al sexo, desde el principio, hoy en día les llega muchísima información, (no toda válida), en la tele, en los colegios, los amigos… seguro que preferiremos que la información que tenga sea la adecuada, para ello, nos toca educarles también en su sexualidad.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Lo que Excita a las Mujeres

Interesante artículo sobre lo que excita a las mujeres, os paso el link para que podáis leerlo y dejarnos vuestra opinión. Está claro, "sentirse deseada", "la fantasía", "los besos", que nuestra pareja investigue nuestro cuerpo, que quiera descubrir como suena cada una de las "teclas" que hacen sonar la música de nuestro placer, que quiera que disfrutemos tanto como él mismo, que nos colme de caricias en nuestras zonas más erógenas.... Bueno, eso y mucho más, también nos exicta, en un momento dado, sentirnos tan irresistiblemente deseadas que no le de tiempo ni a tumbarnos en el suelo... No somos tan distintos hombres y mujeres, una mirada, un pensamiento, una imagen, una voz, un recuerdo, un deseo oculto... Además, curiosamente, la sexualidad femenina suele necesitar estímulos, cuanto más nos estimulamos, más activas sexualmente nos volvemos. Supongo que es una cuestión de prioridades en la vida, solemos ocuparnos de tantas cosas que nos queda poco tiempo para el ocio y el placer, pero nada como estimular nuestro placer para obtener todavía más placer, nunca conocemos suficiente nuestra respuesta sexual hasta que la buscamos una vez tras otra, no dudes en investigar en tu cuerpo sobre ello, te sorprenderás de ti misma. http://www.quo.es/sexo/curiosidades/que_excita_a_las_mujeres